
El Arte es importante para la sociedad
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30/09/2020Con seguridad, no hay persona en el mundo que pueda prescindir de las manifestaciones artísticas en su vida diaria. Desde que nacemos, el arte ha sido una parte vital del ser humano, y ahora, en medio de una pandemia que nos confina en nuestras casas, se ha convertido en una tabla salvadora para evitar que caigamos en el marasmo o nos hundamos en un sentimiento de apatía capaz de afectar la estabilidad emocional. De allí que resultan injustificados ciertos denuestos contra los artistas que reclaman un justo reconocimiento de la sociedad en tiempos tan aciagos.
Desde que comenzamos el día, el arte nos acompaña por medio de nuestra música favorita, de la lectura de un libro, del disfrute de una película, hasta por nuevas manifestaciones que buscan un lugar propio, como los videojuegos elaborados por gráficos futuristas, las publicaciones diseñadas por especialistas del espacio y el color, o las pinturas callejeras o grafitis que le dan personalidad a las ciudades. Esas manifestaciones, clásicas y de vanguardia, son un bálsamo relajante, tal como lo dijo el artista estadounidense del dibujo Keith Haring: “El arte celebra a la humanidad en vez de manipularla”.
Es difícil imaginar cómo las personas podrían sobrellevar el confinamiento provocado por el covid-19 sin películas, sin lecturas, sin nada que incentivara su imaginación.
Así como resulta casi imposible la pasividad de un niño frente a una hoja en blanco con lápices de color, es impensable que un humano racional permanezca sin consumir arte, en cualquiera de sus manifestaciones, tal como lo hace con el aire, el agua o el alimento. El arte por el arte es parte inherente del espíritu humano, y su carencia haría imposible la vida cotidiana.
Basta con recordar la historia: ninguna cultura antigua o moderna, del hemisferio norte o sur, desarrollada en tundra, desierto, montaña, bosque o costa, ha dejado de crear. Y esa necesidad de arte no es porque nos haga más inteligentes, sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier materia.
Pero, sobre todo, el arte nos hace más humanos, abre las mentes, sensibiliza a las personas y nos vuelve más aptos para la supervivencia en condiciones complejas y extremas. Resulta incomprensible, en ese contexto, que ciertos sectores minimicen las expresiones artísticas, reduciéndolas a meras actividades o productos de lujo en una sociedad que se resiste a desaparecer como fuente de arte para la posteridad del planeta.
Debemos agradecer a los artistas por su capacidad de inventiva, por hacernos gozar de momentos de solaz, por permitirnos conocer épocas pretéritas, por motivarnos a imaginar mundos futuros, por lograr la unión de los hombre en torno a una obra.
Sin arte, el aislamiento social obligatorio resultaría abrumador; sin embargo, tenemos manifestaciones artísticas para el goce necesario del ser humano durante esta emergencia que superaremos.